La boda de Teresa y Jose en Lucena, Córdoba

19 septiembre, 2017



Teresa y Jose a pesar de vivir en Antigua y Barbuda, celebraron su boda al más puro estilo andaluz en Lucena, Córdoba. Nos confiaron sus invitaciones de boda a pesar de la distancia, pero con la ayuda de su madre y las nuevas tecnologías, pudimos cumplir el sueño de estos novios al otro lado del Atlántico.

Querían unas invitaciones acorde al lugar de celebración de la boda y con unas acuarelas muy personalizadas, donde de nuevo Ana, la madre de Teresa, se puso manos a la obra para pintarlas.

Al celebrar la boda en un campo típico andaluz, decidieron mezclar motivos andaluces, siendo el resultado una fusión espectacular entre los naranjos sevillanos y los olivos cordobeses, ciudad natal del novio. En esta ocasión creamos un mix de papel con textura campestre para los sobres acompañados de nuestro papel entelado para las invitaciones, siendo todo un acierto.

“Buscaba alguien que imprimiera acuarelas con papel de alta calidad, y fue mi madre, que ya conocía vuestra forma de trabajar la que os llamó”

Teresa tenía bastante claro como quería cada cosa, por lo que todo fue sobre rueda.

María Ramos González-Serna fue la creadora del vestido, aunque el diseño fue inspiración de la novia basándose en los modelos de Laure de Sagazan, su favorita. Teresa lució un vestido de crep satén con una gasa de seda natural 100% encima. Aparte, llevaba una blusa de encaje de guipur de algodón de forma que al ponérsela encima del vestido, hacía efecto de traje de novia de dos cuerpos y al quitársela, se convertía en un sencillo vestido de noche. La cola iba recogida con unos botones de diferentes colores.

Un detalle que nos cuenta Teresa es que por dentro del vestido María le había cosido un lacito azul.

Para el tocado, regalo de sus dos mejores amigas de la universidad, eligió una hortensia de Lizeron, un taller artesanal de Paris. Era blanco, sencillo y a juego con la blusa.

“Cada estambre está hecho a mano uno a uno”

Los pendientes fueron dos preciosos brillantes de su abuela, con los que también se casaron su madre, tías y primas. Para Teresa fue un orgullo llevarlos ya que su abuela falleció poco antes de la boda y la sintió a su lado en un día tan especial.

El ramo, regalo de sus hermanas mayores, se lo hizo Cártamo. Tenía claro que no quería algo cursi, sino más bien salvaje y con ramitas de olivo para que fuera a juego con el entorno. Lo dividió en dos y se los regaló a sus hermanas:

“Porque son las mejores amigas y hermanas que existen”

Las once damitas que la acompañaron al altar, sus sobrinas, también llevaban unas preciosas diademas de olivos y paniculata, diseñadas por Cártamo.

Se casaron en la ermita de Nuestra Sra. De Araceli, situada en la cima de una montaña en Lucena (Córdoba). Un lugar precioso y pequeñito, algo muy importante para ellos ya que a Teresa le daba mucha vergüenza hacer el paseíllo, así que cuando estaban buscando lugares para casarse, Jose le propuso hacerlo allí y le encantó la idea.

Para la cena tenían claro que querían algo cerca de la ermita, muy casero, acogedor y lo más cómodo posible para los invitados. Como no les gustaba nada, Jose decidió arreglar el campo de sus abuelos y celebrarlo allí, donde también lo habían hecho todos sus familiares. Al tener un año por delante, no se lo pensaron dos veces y se pusieron manos a la obra en la distancia con la ayuda de la familia y amigos, quedando un lugar maravilloso.

El Galeón se encargó de toda la decoración de la casa y el jardín además de las flores de la iglesia.

Nosotras en Micrapelbodas, les hicimos unos complementos ideales siguiendo toda la temática de toda la boda. Le diseñamos unas minutas con la acuarela de ramita de olivo a juego con los meseros y el sitting.

El cátering, la fiesta y las fotos eran las tres cosas más importantes que querían que saliera bien si o sí. Para el cóctel y la cena, Teresa y Jose eligieron Alfar2. La comida y el servicio fueron extraordinarios.

“Nos olvidamos por completo de todo porque estábamos seguros de que con ellos todo saldría bien, y así fue”

Fome de ritmo fueron los encargados de amenizar los aperitivos y como después querían un fiestón en toda regla, no dudaron y escogieron a Xite&Co, además de un saxofonista. Con ellos estuvieron muy tranquilos y Teresa encontró en Clara una gran ayuda.

Por supuesto la diversión estuvo asegurada durante toda la noche ya que además de no parar de bailar, pusieron una divertida cabina de Flash Flash Box donde todos los invitados pudieron hacerse fotos y videos para recordar el momento, incluso tomarse una recena de Mcdonalds que tuvo un éxito rotundo.

Todas las fotos del post son el resultado del trabajo de un gran equipo profesional como el de Click10.

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